Muchos riesgos para la industria minera ve el director ejecutivo de Cesco, Juan Carlos Guajardo, si se mantiene la forma en que hoy la autoridad y la industria enfrentan los nuevos desafíos. Su conclusión es clara. “Si no se cambia el modelo actual, las perspectivas para la industria minera son negativas”, dice. El escenario de riesgos también lo visualiza para las estatales Codelco y Enami. A la primera, propone otorgarle más flexibilidad para su financiamiento y fortalecer su rol como empresa autónoma. Para Enami, indica que es necesario focalizar sus esfuerzos sólo en potenciar la pequeña minería y dejar a la mediana surgir por sus propios méritos.

¿Qué tan urgentes son los cambios que recomiendan en el estudio?

Tiene elementos de urgencia. La minería puede estar vulnerable y estar expuesta a algunos riesgos. Uno de ellos es que se sigan generando presiones para que sea esta industria la que pague cada vez más impuestos o que tenga que solucionar cada vez más problemas que a lo mejor no le atañen. Otro riesgo es que no se entienda la problemática productiva que tiene que resolver, como es la infraestructura y los insumos de energía.

¿Por qué el Estado ha estado ausente de estos cambios?

Hay una serie de elementos. Uno de ellos es ver a la minería como un ente rentista y que puede solucionar sus problemas sola. También hay un cierto complejo de desconfianza cuando se ve la minería, sobre todo por contar con gran cantidad de empresas privadas.

¿Qué rol cumple Codelco en esto?

Codelco cumple un rol importante para darle una viabilidad a la industria minera en Chile. Juega un rol de amortiguador de las presiones políticas y de las expectativas que existen sobre esta industria. Pero hay que dejar en claro que el modelo mixto (minería pública y privada) funciona, pero no como Codelco como una empresa que opera con carta blanca. En el caso de Codelco, implica que funcione excelentemente.

¿Qué debe cambiar Codelco?

Codelco necesita autonomía, en el sentido de entregarle al dueño una capacidad de tomar una decisión con un criterio que sea congruente con lo que son los tiempos de la minería. Un modelo puede ser seguir la autonomía que tiene el Consejo del Banco Central o los comités asesores que tiene Hacienda. Lo importante es que exista un mecanismo que le dé a la decisión de financiamiento de Codelco otro carácter. No sólo representar los intereses del dueño, sino que también ser capaz de ver hacia el largo plazo. Lo que pasa es que el ministro de Hacienda cumple el rol de cuidar los recursos con una visión de corto plazo. Esa es su misión, pero por eso mismo es que se han creado otras instituciones que tienen una visión más permanente. En el caso del financiamiento de Codelco, amerita también que tenga ese estado, y no basado en una decisión de corto plazo.

¿Cómo funcionaría en la práctica?

Debería mantenerse la entrega del plan a tres años que hace Codelco a Hacienda y luego ellos decidir cuánto de ese plan se financiará con capitalización. Pero esto debería estar sujeto a un organismo que sea asesor y vinculante para el Ministerio de Hacienda.

¿Esto es urgente para la empresa?

Lo que es urgente es la coyuntura que existe para los próximos años en cuanto a inversiones. Eso es crucial. Este modelo es algo más permanente. Si alcanza a implementarse para los próximos cinco años, bien. Si no, hay que analizar tres caminos: uno de ellos es recurrir al fondo de estabilización, que lo desnaturaliza; la apertura de capital privado, que es algo bien difícil o, definitivamente, que el ministro de Hacienda actúe de otro modo, que se pueda capitalizar con mayor flexibilidad. Esto, mientras llega la solución más permanente, que es la que estamos recomendando. Este es uno de los perfeccionamientos del gobierno corporativo más relevantes. El otro perfeccionamiento que hay que abordar es más difícil, y es que las designaciones que hace el Presidente de la República sean efectivamente de alto nivel y que respondan a profesiones atingentes al directorio de Codelco.

¿Cómo evalúa el gobierno corporativo de Codelco?

No es posible hacer una evaluación completa, porque las transformaciones que tienen que hacerse en Codelco van a tomar mucho tiempo. Se cambió la cúpula y eso tiene que permear. Personalmente, creo que el cambio ha sido positivo comparado con lo que había antes. No me imagino a Codelco enfrentando los problemas que hoy tiene con el esquema anterior. Ese podría haber sido muy probablemente el camino para el colapso de Codelco. La reforma al gobierno corporativo es la última esperanza de que Codelco pueda manejarse eficientemente bajo el marco del Estado. Si no, los caminos serán su colapso o su privatización.

¿Qué tan fuerte es el problema laboral de Codelco?

Esto genera una mayor dificultad. Es necesario que el mundo laboral de Codelco tenga una verdadera subordinación a lo que es la administración de la empresa. Lo que ahora hay es un intento de cogobierno que genera una dificultad para la empresa. Pero ahí hay un doble estándar del mundo político, porque, por ejemplo, son recibidos por el Presidente de la República cuando hay conflictos con la empresa. Ellos son una parte integral de la empresa, pero no pueden generar una desestabilización de la administración. Las decisiones las toma la administración, no están en el gobierno ni tampoco están en los trabajadores.

¿Qué cambios se necesitan para la Enami?

Es necesario establecer una frontera en la Enami, de tal manera que se enfoque eficientemente a la pequeña minería y deje a la mediana. Este sector puede crecer perfectamente sin tener que estar vinculado con la empresa estatal. Con este modelo, la Enami se enfocaría en solucionar sus propios problemas, como es mejorar su fundición. Con esto podría reemplazar Paipote y dejar de utilizar Ventanas, con el fin de dotarse de nuevas plantas de tratamiento de minerales más modernas.

Al enfocarse mejor, los temas administrativos también se podrán resolver. Aunque estos temas también requieren un cambio en su gobierno corporativo.

Vía La Tercera